|
Saben les
contare algo de cuando era pequeña…
Hace mucho
tiempo, cierto día no podía dormir así que decidí dar un paseo, se que
soy pequeña pero conozco bien esta zona, no se en realidad cuanto
camine, pero fue harto. Cuando mis fuerzas ya no daban y me sentía
cansada y estando a punto de regresar a mi hogar algo me detuvo, fue el
más dulce de los aromas, no sabía de donde venia, así que decidí saber
de donde provenía, fue que de a pocos que logre dar con el lugar, desde
afuera se veía un jardín majestuoso.
Yo quería
verlo desde mas cerca así que busque la forma de entrar y lo hice, al
comienzo con cierto miedo de ser descubierta pero para mi suerte no fue
así ya que era muy tarde, me dispuse a recorrer el jardín, observando
cada detalle ya que la luna iluminaba todo, el jardín era magnifico y
las rosas inigualables pero una resaltaba mas que todas, me fascino, me
quería quedar mas tiempo pero ya estaba por amanecer y me tuve que ir
por suerte no me descubrieron en casa.
Así que
decidí ir cada noche al jardín y así lo hice por varios días, pero eso
hacía crecer en mi la intriga por saber quien cuidaba de este jardín,
pero si lo hacia me traería problemas ya que este no era mi hogar.
En una de
esas visitas mi intriga no pudo mas y decidí quedarme, espere y espere
hasta que salió el sol, el jardín se veía mas hermoso que de noche todas
las rosas floreciendo, de pronto veo que se va acercando un joven de
cabellos tan rubios que parecían de oro, de ojos azules y mirada dulce,
él no me ve porque estoy escondida, le veo como cuida cariñosamente de
las rosas, y se acerca a la rosa mas bella y le dice unas palabras, no
se que le habrá dicho en eso me tropiezo y el voltea y me ve, me sonríe,
pero yo solo atino a correr, corrí y corrí, mi corazón ya no daba mas,
fue una emoción muy grande, pero quiero que se repita.
Y lo hice,
por varios días, lo veía, él a mi y salía corriendo, eso era suficiente
para mi, pero un día lo espere y nada, no lo vi y así varios días no se
porque pero las rosas ya no son las mismas, parecían tristes, no sabia
el porque no aparecía el joven así que me arme de valor y pregunte a un
señor y él me contó con lagrimas en los ojos lo que le paso al joven,
no sabía que hacer o decir solo salí corriendo como otras veces, llore y
llore como nunca lo hice en mi vida, en casa no sabían lo que me ocurría
porque una niña de mi edad lloraba así pero era porque estaba con el
corazón muy triste pero recordé su sonrisa y eso me reconforto entonces
decidí recordarlo para siempre como lo vi varias veces en su jardín
cultivando sus rosas y ofreciéndome una sonrisa, así te recordare para
siempre mi príncipe de las rosas.
Laura Gandolfo ML
|